La garnacha vieja de Gredos es uno de los grandes patrimonios vitícolas de Las Moradas de San Martín. Sus cepas, plantadas en vaso sobre suelos graníticos y cultivadas en ecológico, conservan la memoria agrícola de la zona y dan origen a vinos marcados por la altura, el secano y el tiempo.
Hay viñedos que se entienden mirando una ficha técnica. Otros necesitan silencio, caminar entre las cepas y observar cómo la madera se retuerce después de décadas resistiendo heladas, veranos secos y vendimias distintas. La garnacha vieja de Las Moradas pertenece a este segundo grupo. No es solo una materia prima. Es un legado vivo: plantas antiguas, suelos pobres, raíces profundas y una forma de viticultura que ha aprendido a acompañar el paisaje sin forzarlo.
Qué significa hablar de garnacha vieja
Una viña vieja no se define únicamente por una edad concreta. «Importan los años, por supuesto, pero también la adaptación al lugar», explica Isabel Galindo, directora técnica de Las Moradas. Una cepa que lleva décadas en el mismo suelo conoce sus límites: cómo responder a la sequía, cómo profundizar en busca de agua, cómo equilibrar producción y supervivencia.
En Las Moradas, las garnachas tintas crecen en vaso, con rendimientos bajos y una relación directa con el suelo. Producen menos uva que una planta joven, pero esa menor cantidad permite obtener racimos de gran concentración y equilibrio. «Eso se refleja en nuestros vinos de terruño, de personalidad única, capaces de mostrar todo el potencial de estas cepas únicas», argumenta la enóloga, que lleva más de veinte años estudiando estos suelos y cultivando las tierras del Pago de los Castillejos.
Gredos: granito, altura y secano
La vertiente madrileña de Gredos marca el carácter de estos viñedos. Los suelos graníticos y arenosos drenan con facilidad, la altitud aporta noches más frescas y el secano obliga a la planta a trabajar en profundidad. Este conjunto de condiciones favorece garnachas con frescura natural, fruta precisa y una expresión mineral vinculada al paisaje. «No se trata de intensidad por acumulación, sino de equilibrio por origen», explica Isabel Galindo.

La Centenera: una parcela con memoria
Entre los viñedos más emblemáticos de Las Moradas se encuentra La Centenera, una parcela asociada a las elaboraciones más especiales de la bodega. Sus cepas antiguas representan la paciencia del lugar y la continuidad de una viticultura que ha sobrevivido a modas, cambios de consumo y décadas de trabajo manual.
De parcelas como esta nacen vinos que no buscan imponerse por volumen, sino expresar con profundidad una combinación muy concreta de suelo, clima y tiempo. Es el caso del vino más exclusivo de la bodega madrileña, Las Luces, un vino que solo se elabora las añadas en la que las condiciones climáticas nos dan una uva de calidad excelente. Este terroir tan único proporciona la esencia de Las Moradas: «Materia prima excelente, con impecable acidez, buena maduración y gran equilibrio y estado sanitario que nos da un vino único, de alta calidad y personalidad, que envejece muy elegantemente en el tiempo», explica la enóloga. Un vino de autor del que solo se han elaborado en su última añada, la 2020, 1.904 botellas.
Por qué conservar viñedos viejos
Conservar viñedos viejos implica asumir rendimientos bajos, más trabajo manual y una producción menos previsible. Pero también significa proteger una parte del patrimonio agrícola de Gredos. Cada cepa vieja conserva material vegetal adaptado al territorio, una arquitectura propia y una historia de supervivencia. Arrancar una viña así no supone perder solo una planta: supone perder una memoria del paisaje.
Los vinos nacidos de garnacha vieja suelen mostrar una expresión más compleja y pausada. La fruta aparece acompañada de notas de monte, especias, mineralidad y una estructura que no depende de la fuerza, sino del equilibrio En Las Moradas, esa idea atraviesa vinos como INITIO ECO, LA SABINA ECO, SENDA ECO o LAS LUCES, cada uno con una lectura distinta de la garnacha y del viñedo. Si todavía no los has probado, puedes hacer tu pedido en la tienda online de la bodega y recibirlo gratis en casa en 24-48 horas.
